Palabras de Sebastián Wainraich

El viernes un oyente contó al aire que abusó de una mujer y el equipo no reaccionó como hubiese querido. Julieta y Pablo pidieron disculpas. Me sumo a esas disculpas porque Metro y Medio es un equipo y cuando hacemos reír lo hacemos entre todos y cuando le pifiamos, le pifiamos todos.
La radio es mi medio de vida y una de mis grandes pasiones. Gracias a la radio conocí a Fernando Peña, el artista más grande que dio este medio. Gracias a la radio conocí a mi mujer, el amor de mi vida y la madre de mis dos hijos. Vaya casualidad, fue mi mujer la que en estos años me enseñó como el machismo impacta en cada rincón de la sociedad. Crecí en una casa dónde éramos 3 hermanos varones. No tuve una hermana a la que apoyaran en un medio de transporte, le digan cualquier barbaridad en el trabajo o tuviera que ver a un hombre bajarse el pantalón en la calle. Antes no se hablaba de estos temas. Vivimos en una sociedad machista y crecimos naturalizando un montón de situaciones que postergaron y discriminaron a la mujer. El feminismo es algo que se aprende y lo estamos aprendiendo. Tenemos la radio para aprender.
La radio que me hizo conocer a Peña y a Dalia, también me hizo conocer a Julieta Pink y a Pablo Fábregas. Pongo las manos en el fuego por ellos. Además de excelentes profesionales, son grandes personas. Porque para trabajar en Metro y Medio hay que ser buena persona. Los que trabajamos en este programa nos podemos mirar a los ojos y podemos dormir tranquilos a la noche. A Julieta y a Pablo los admiro porque son inteligentes y me hacen reír a carcajadas pero sobre todo los quiero porque son buenas personas y son los que elijo cada día.
Sabemos que corremos riesgos: Taller de Engaños y Gordos con Chorizo son secciones que están al límite pero nos gustan porque divierten y porque cuentan historias. Cada vez que sentimos que se corría un límite, frenamos. Esta vez no se pudo.
Metro y Medio busca divertir y entretener pero no está ajeno a las problemáticas que tiene esta sociedad. Estuvimos junto a los inundados de La Plata, estamos desde el primer minuto con los familiares de la Tragedia de Once y nos sumamos a cuánta causa consideramos justa. Apoyamos al feminismo y al colectivo “Ni Una Menos” desde que se creó con ese grito cada vez más fuerte contra la violencia machista. Nos hicimos eco de cada una de las campañas que se hicieron para reclamar por todas las mujeres abusadas, violadas y asesinadas por el machismo. Cubrimos las marchas del día de la mujer y de “Ni Una Menos”, este año incorporamos al programa a María Riot, una trabajadora sexual feminista que lucha por los derechos de la mujer y de todas las minorías sexuales.
El error cometido el viernes es una oportunidad para disculparnos, para corregirnos y para redoblar la apuesta. Porque está claro que todavía no alcanza. El error sería no aprender nada de lo que pasó, ocultarlo y no reconocerlo.